Ciprina.
El Estado Original
El desafío principal consistió en transformar un local antiguo y excesivamente compartimentado en un espacio comercial moderno y fluido para una tienda de ropa de autor. La intervención requirió un trabajo estructural y estético integral en todo su interior, renovando por completo paredes, techos e instalaciones para descubrir y potenciar la verdadera amplitud y altura del local. El objetivo era eliminar cualquier rastro del pasado oscuro del inmueble para dar paso a un lienzo en blanco donde la luz y la materialidad fueran las protagonistas absolutas de la experiencia de compra.
Transformamos un local compartimentado en un espacio comercial fluido. Renovamos paredes e instalaciones para ganar amplitud y luz, creando un lienzo en blanco para la experiencia de compra.
Primeros Avances
Una vez despejado el local y eliminadas las antiguas tabiquerías, el espacio comenzó a respirar por primera vez en décadas. La luz natural, antes bloqueada por muros innecesarios, empezó a bañar cada rincón del interior, revelando un volumen mucho más generoso de lo que imaginamos al inicio. La nueva fachada, ejecutada con carpintería oscura y grandes paños de vidrio, no solo modernizó la presencia exterior del local, sino que estableció un diálogo inmediato entre el interiorismo y la vida urbana de Sant Cugat, actuando como un faro de modernidad en la calle.
Al eliminar tabiques, ganamos una luminosidad inesperada. La nueva fachada de vidrio moderniza el local y lo conecta con la vida urbana de Sant Cugat.
Artesanía en Carpintería
La esencia de esta transformación residió en el trabajo artesanal de la madera. Decidimos no levantar muros opacos, sino utilizar grandes estructuras de carpintería a medida que dividieran las zonas manteniendo la conexión visual y el paso de la luz natural.
La esencia de esta transformación residió en el trabajo artesanal de la madera. Decidimos no levantar muros opacos, sino utilizar grandes estructuras de carpintería a medida que dividieran las zonas manteniendo la conexión visual y el paso de la luz natural.
La madera no solo divide el espacio, aporta la calidez y honestidad estructural que el local pedía a gritos.